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El mundo laboral

Crecen los autónomos entre profesionales españoles

Síntoma de la crisis y del cambio de hábitos laborales, es el fenómeno por lo cual cada vez más españoles eligen trabajar como freelance, es decir como autónomos afiliados a la Seguridad Social.

 

Según el balance del Ministerio de empleo y seguridad social, el número medio de afiliados a la Seguridad Social se situó en enero en 16.173.610 ocupados, lo que supone un descenso anual de 184.031 personas en enero 2013 en el total de afiliados (-1,13%). Pero mientras el total de afiliados al régimen general cae en 44.289 personas, el número de autónomos aumenta en 29.856.

 

Según datos difundidos por la organización de autónomos Uatae, abogados, médicos, economistas, periodistas, profesores e informáticos en paro fueron los artífices de casi el 90% del crecimiento experimentado por el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) durante el primer trimestre del año.
En concreto, de los 8.624 nuevos autónomos registrados entre enero y marzo, un total de 7.663 procedían de estas actividades productivas, con un crecimiento del 2%. Entrando en detalle, las actividades profesionales y técnicas ganaron 3.663 autónomos hasta marzo (+1,6%), mientras que sanidad y servicios sociales registraron 1.794 altas (+2%), y educación sumó 2.206 autónomos (+3,2%).

La secretaria general de Uatae, María José Landaburu, ha resaltado que estos datos indican que han desaparecido actividades tradicionales, de mayor valor añadido y con asalariados a cargo, para ser sustituidas por otras que nacen con la idea de buscar una alternativa personal al desempleo.

No obstante Landaburu precisa que “habrá que ver si se consolidan, ya que las condiciones económicas, tanto de demanda como de financiación, son extremadamente difíciles, incorporando mayor debilidad a la estructura productiva del trabajo por cuenta propia“.

En su opinión, existe una “correlación directa” entre el aumento de actividades profesionales de servicios y la situación de desempleo de profesiones como abogados, economistas, médicos, profesores, informáticos y periodistas, que ante el paro masivo y su propia pérdida de empleo deciden iniciar, en función de su experiencia, una actividad por cuenta propia.

Analizando los datos de las afiliaciones, Landaburu comenta que el trabajo por cuenta propia sólo se mantiene en sus “grandes cifras” por el desempleo masivo de trabajadores asalariados que buscan una salida personal. “Pero detrás hay una gran destrucción de actividades más consolidadas y tradicionales, apareciendo otras que tendrán que consolidarse en un marco de gran dificultad”, ha concluido.