//
Estás leyendo...

El mundo laboral

Crecen los parados que han dejado de buscar empleo

Actualmente en nuestro país 1 de cada 5 españoles desempleados lleva más de 3 años sin haber conseguido un trabajo.

A 6 años del comienzo de la crisis en España, los índices de desempleo de larga duración han comenzado a emerger. Las cifras, recientemente publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revelan un aumento de este colectivo en 2013, que ya alcanza los 1,27 millones de personas, 234.200 más que en 2012.

De acuerdo a los datos recogidos en la Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el mismo Instituto INE, casi tres de los seis millones de parados que hay hoy en España son de larga duración.

Los expertos consideran que el paro de larga duración será uno de los peores males que acarreará la recuperación y el más difícil de afrontar.

Además las personas con más de 3 años en paro ya no tienen más derecho a prestación por desempleo y en la mayoría de los casos, tampoco tienen los subsidios vinculados con la búsqueda de empleo.

Para ese colectivo volver a conseguir empleo es un serio problema, dado que los estudios revelan que a mayor tiempo fuera del mercado laboral, más difícil es reinsertarse.

El perfil del parado:

Por lo general, los más afectados por el desempleo son hombres, solteros, con estudios secundarios y del sector de la construcción o la hostelería.
Al evaluar la variable edad, los treintañeros son los más afectados por la crisis, son 895.900 los desempleados de entre 30 y 34 años. Mientras entre los que tienen entre 25 y 29 años, hay 880.000 personas de paro y entre los de 35 y 39 años, hay 853.000.
Además y aunque la crisis ha afectado a toda la población, aquellos que tienen Educación Secundaria de primer nivel son los más perjudicados. De los 38,6 millones de españoles con más de 16 años, 2 terceras partes tienen una formación igual o menor a Bachillerato. De este porcentaje, solamente la mitad está actualmente empleada, mientras que un 33% está desempleado.

 

Entretanto las personas con mayor formación tienen más probabilidades de conseguir empleo. Las personas con estudios superiores tienen una salida laboral exponencialmente mayor, especialmente aquellos orientados a la bioquímica, biosanitaria, biología, informática y matemáticas, (cuyas tasas de empleo alcanzan el 75%) y  los estadísticos, que también tienen una tasa de paro muy baja, apenas un 7%.