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La vuelta al trabajo: cómo superar el síndrome postvacacional

Molestias en el cuello y la espalda, dificultad para conciliar el sueño, cansancio y falta de apetito. Son algunos de los síntomas del llamado síndrome postvacacional, que surge después de un largo período de inactividad laboral y lleva asociado estrés y depresión por la vuelta al trabajo.

Este síndrome, que ya afecta al 60% de los españoles según recogieron los medios de comunicación en la última semana, no se manifiesta en todas las personas ni es reconocido como enfermedad para tener derecho a una baja laboral, pero es un proceso normal teniendo en cuenta la tensión que supone volver al trabajo y la adaptación que necesita el organismo para recuperar los horarios habituales, después de la flexibilidad que permiten las vacaciones.

Lo que sí se puede hacer es seguir una serie de recomendaciones para evitar que afecte lo mínimo posible a la vida diaria:

Programa la vuelta a casa con tiempo: volver de vacaciones un domingo por la noche y tener que madrugar el lunes por la mañana estresa a cualquiera. Dejar un día entre medias para evitar agobiarte con la puesta a punto de la casa y disfrutar de estar tranquilo en tu lugar de residencia hará más llevadera la vuelta al trabajo.

No te asustes el primer día que vas a tu puesto de trabajo y ves las tareas pendientes: dedica un tiempo a analizar qué asuntos son más urgentes y alterna los cometidos importantes con cosas más sencillas o que te gusten más para evitar acabar amargado el primer día.

Recupera los horarios de sueño habituales: en vacaciones trasnochamos más y madrugamos menos, pero el trabajo suele implicar otro ritmo vital. Es importante que descases lo suficiente para luego estar concentrado en el trabajo y rendir adecuadamente sin sentirte agotado al terminar la jornada. Cuidado con las siestas que pueden desvelarte al llegar la noche. Es mejor que intentes aguantar despierto después de comer y te vayas antes a la cama después de cenar.

No dejes de socializar: el fin de las vacaciones no significa que tengas que dejar de ver a amigos. Aprovecha que los días todavía tienen muchas horas de luz y que hace buen tiempo para disfrutar de una terraza con amigos después de la intensa jornada laboral. Eso sí, reduce el consumo de alcohol y cafeína para evitar problemas con el sueño y combina el trabajo con la actividad deportiva para liberar tensiones.